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sábado, 21 de marzo de 2009

LLEGA!

escritorio primavera


¡PUÑADOS DE FELICIDAD!

pd.- llevar flores


Nadie nunca me había hablado de aquello, en realidad de casi nada que se pueda entender se habla mientras se crece. En esa feliz ignorancia pasaban todos los días, largos, las estaciones con intensidad, los años, uno tras otro, sin conciencia de cambio.
Estaba sentada en un banco que me quedaba grande. Tendría unos diez años y la señorita Aurelia nos hacía un dictado que luego corregía en la pizarra. A la derecha había un mapa del mundo, entero. Las piernas me colgaban y se balanceaban sin ton ni son. Con un poco de esfuerzo las puntas de los zapatos rozaban el suelo, y era así que de vez en cuando estiraba el cuerpo y tomaba impulso para el balanceo. Bailaba inconsciente hacia el borde el asiento, y jugaba toco el suelo no lo toco mientras contemplaba África como en piezas de un puzzle de colores. Todo era juego, las faltas de ortografía, los copiados, el rellenado de ejercicios, las puntas de los talones rozando el suelo. Ahora los talones, punta, talón, talón, punta, empezar con la derecha, terminar con la derecha. No sé qué ropa interior podía llevar ese día, casi cierto fue un inicio de primavera, sin frío, con ligereza de ropa. Estiro las piernas mientras hago unas cuentas, multiplicar, una división sencilla, rozo el suelo, tomo impulso de nuevo, me recoloco en el asiento. Vuelvo a bajar los pies, los cruzo a la altura de los tobillos, rozo el suelo, echo las rodillas a volar, tomo impulso y así voy sintiendo un cosquilleo entre las ingles que burbujea y pide más, más movimiento durante unos minutos, intenso, y entre cuentas, renglones del cuaderno, mi punta de lápiz, goma en la mano izquierda, algo que luego supe se llama orgasmo. Suspiros. Acaloramiento. Abrir los ojos, comprobar que la clase sigue en silencio.

miércoles, 30 de julio de 2008

PLACER DESDE PALMA, Y UN FUERTE BESO

Calaléix, Palma, julio 2008

Una isla es un lugar inacabado donde el tiempo pasa por encima haciéndose el loco y aprovechándose de su permanente ignorancia transitoria. Donde la tierra es corta, el sueño amplía. Calaléix, Palma. Recuerdas aquellas tardes de luz cuando caminábamos silenciosos hasta llegar a los balcones que la naturaleza nos ponía delante como si el mundo allí cada vez empezara y terminara en una sola mirada. Nos asomábamos curiosos esperando ver suceder una pequeña maravilla, tan seguros de que el milagro culminaría en que esa escasa sustancia estaba llenando plenamente nuestras vidas. Éramos felices en esos momentos. Cómplices sospechábamos que ese cacho de tierra emergido del mar, como nosotros mismos, era el perfecto lugar inacabado, la pieza oportuna. Más tarde, sin tiempo, volvíamos silenciosos dejándonos abrazar en cualquier rincón, bien entrada la noche, bajo aquel inmenso cielo de estrellas. Llamo placer a que me resulte hermoso seguir las huellas remotas en estas islas de nuevo, recordar el engaño y lo baldío del tiempo, y verme de nuevo subida en esta roca, contemplando el mar en este mediodía caluroso que el azul mitiga.

jueves, 22 de mayo de 2008

METÁFORA

Susi: qué sobresaltos me dan los días
Paul: yo paso de los días, sólo tú
Susi: ja
Paul: nadie me hace café como tú
Susi: no me mientas, Paul
Susi: bueno, sí
Paul: si te gusta, no digas tonterías
Susi: vale, miénteme, sí
Paul: soy el mentiroso más encantador que nunca conociste
Susi: hi…pero, no creas
Susi: hay muchos, en China…
Paul: Susi, por favor, haz el favor
Paul: si yo te miento, espero una correspondencia
Susi: hum…no
Paul: si no, te dejaré sooola
Susi: yo no miento "casi" nunca
Paul: yo soy casi fiel en el amor
Paul: y casi alto
Susi: yo casi una persona formal
Paul: Pues yo tengo casi pelo
Susi: casi tengo palabra
Paul: casi te quiero
Paul: (por un pelo)
Susi: casi yo también
Susi: pero casi
Paul: casi
Paul: ya

Susi: sin embargo, casi me gusta que estés ahí
Susi: y casi te busco
Paul: yo casi te echo de menos cuando casi no estás
Susi: eso diría que casi me gusta oírlo
Paul: tu pelo te tapa el ojo, no puedo verte el ojo derecho
Paul: gracias